Uno de los principales desafíos que enfrentamos en la app de AND40 fue la falta de un modo oscuro. Muchos usuarios tenían activado el modo oscuro en sus dispositivos, lo que generaba problemas graves de lectura en la app y una experiencia visual poco cuidada. Esto se convirtió en una preocupación real para el negocio, ya que afectaba directamente la usabilidad y satisfacción de los usuarios. A partir de ahí, comenzamos el proyecto de diseño del modo oscuro, enfocado en crear componentes gráficos adaptables que no solo resolvieran estos problemas, sino que también facilitarán futuras actualizaciones y mantuvieran la consistencia visual en ambas versiones de la interfaz.